Este año hemos decidido viajar de nuevo al continente asiático y también volver a viajar justo al terminar las vacaciones escolares. Los niños ya participan de la elección del viaje y preferían viajar al principio del verano. Entre todos decidimos viajar a Indonesia, un país al que nosotros fuimos en el año 2007 en un viaje de buceo con Enric y Toñi, de Thalassa. Entonces buceamos en Sulawesi (Isla de Banka y Parque de Bunaken, de las Islas Célebes ).
Como durante el año vamos muy atareados tanto con el trabajo como con los niños y las extraescolares, esta vez decidimos recurrir a la plataforma de EVANEOS para que nos ayudaran con la planificación del recorrido y las reservas de alojamiento y de traslados internos. La verdad es que estuvo muy bien hacerlo pues enseguida nos pusieron en contacto con una agencia local y con Marco, nuestro agente. Son especialistas en crear viajes personalizados según demanda y pudimos organizar uno a medida. Le pedimos evitar zonas muy concurridas por las fechas, priorizando naturaleza y playas, y durante 2-3 semanas intensas de intercambio de ideas le fuimos dando forma.
Fijamos nuestras salida para el miércoles 24 de Junio. Los vuelos internacionales sí que los tuvimos que reservar nosotros. Menos mal que Fani es toda una experta. Tuvimos un momento de crisis ya que cuando estábamos a punto de comprar los billetes estalló el conflicto bélico en Oriente. Menos mal que aún no los habíamos reservado ya que la elección inicial era con compañías árabes. Al final, tras esperar unos días y un nuevo estudio conseguimos reservar la ida con Turkish Airlines haciendo escala en Estambul y la vuelta desde Singapur (Malasia) a Barcelona con vuelo directo. Nos salió un poco más caro pero con buenos horarios.
Tras comprobar que estábamos al día de las vacunas, compramos el Malarone para poder hacer la prevención de la malaria durante el viaje. El visado no se puede hacer antes de 3 días de la salida por lo que tuvimos que dejarlo para el final. Marco nos pasó el enlace de la página oficial y la verdad es que tiene un funcionamiento sencillo y nada farragoso. Pedimos el B1 que permite una estancia de 30 días y cuesta 29 euros por persona. El seguro de viaje lo pillamos con Intermundial.
Salimos desde Barcelona la tarde del 24 de Junio con tiempo matinal para cerrar maletas y revisar que no nos dejamos nada. Mima y Nala ya están colocadas en sus respectivas residencias de verano ( Mima con los papas de Jordi) y Nala con Patas Locas en Riudoms. Salimos de casa pronto (a eso de las 14:30 hrs) porque nos da un poco de miedo pillar retenciones de vuelta a Barcelona y porque somos muy histéricos.
El primer vuelo sale a las 19:00 hrs y tiene una duración de 3 horas y media. En Estambul tenemos apenas 2 horas de conexión pero no hace falta pasar ningún control de seguridad ni de pasaportes: desde el mismo corredor de salida del avión ya nos permitieron acceder a la sala de espera con las puertas de embarque. Sorprende que hay muchos vuelos nocturnos previstos, gente por todas partes y muchas tiendas abiertas (¡muy diferente de Barcelona donde por la noche parece que se apaga la vida la vida dentro del Prat!).
El segundo dura unas 11 horas. Conseguimos dormir a ratos y pasamos de la cena (¿alguien tiene hambre a las 03:00 am?). Los niños se las ingenian que no veas: Laura estirada con la cabeza encima de Fani y David estirado en el mismo suelo, frente a los asientos.
Llegamos al aeropuerto de Jakarta a eso de las 18:00 horas sin sobresaltos. Como llevamos ya pagada la VISA y también tenemos hecha la Declaración de Aduanas, pasamos los controles en un periquete. Recogemos maletas y para el Hotel FM7 a pasar la noche. Tenemos el tránsfer incluido en furgoneta compartida pero son apenas 15 minutos. El hotel es una pasada: instalaciones de lujo, gimnasio, piscina cubierta, habitaciones muy espaciosas (nos asignan dos dobles enormes) y restaurante a la carta con mucha variación. Pedimos a nuestro antojo y nos pusimos las botas ( 44 euros los cuatro, que no es caro dado el nivelón del local y los precios que barajamos en España). Dormimos a gusto y sin muchos problemas de jet lag: la diferencia con España es de tan solo +5 horas.
Por la mañana superdesayuno en el hotel y salida otra vez al aeropuerto de Jakarta aunque esta vez a la Terminal 1, la de los vuelos Nacionales. Tenemos uno reservado a Medan a las 10:05 horas que ya nos habían retrasado una hora y que comprobamos que sale otra hora más tarde. Nos da tiempo en la sala de espera de disfrutar con Laura de una jornada del Mundial apasionante con dos partidos de liguilla en directo y en 2 pantallas simultáneas. Llaman la atención los aires acondicionados en este país con el termostato a 19º.
Llegamos a Medan a eso de las 13:00 hrs y tenemos un bonito Comité de bienvenida con Eco (el agente de Mimpi Nusantara ) e Hirule (el conductor con nombre a los Legend of Zelda). Nos obsequian con regalos: bolsas de trapo con botellas metálicas reciclables, gorros, abanico, pareos y un pañuelo). Con Eco aprovechamos para sacar efectivo en un cajero ATM. Este año nos curamos en salud (nada como ir ganando experiencia). Por un lado con tarjeta REVOLUT: es un monedero que te permite almacenar y sacar dinero sin comisiones. Por otro lado tarjeta Hola Fly para Internet y llamadas.
El traslado en coche nos lleva más de 3 horas. Paramos prontito para comer en un restaurante local: aquí sí que sufrimos bastante. Nos llenan la mesa de diferentes platos, con muchos de ellos especiados y picantes. Hacemos lo que podemos. Algún plato es aprovechable y tenemos el socorrido arroz blanco. El contraste con nuestra gastronomía ya es muy exagerado y nos recordó un poco alguna que otra comida en China. Y el agua no viene embotellada por lo que renunciamos a ella y nos lanzamos a por las botellas de agua obsequio de la agencia. Le explicamos a Eco que preferimos experiencias algo menos “arriesgadas” y nos dice que estemos tranquilos y que nos buscará sitios más “internacionales”; nos adelanta que la comida en el hotel será más de nuestro gusto.
Llegamos al hotel de noche. Hay que cruzar el río Landak por una pasarela bastante estrecha y poco segura, caminando. Nos acompañan Eco y un par de porteadores que cargan las maletas sobre el hombro. Esta todo muy oscuro y es difícil hacerse una idea del lugar. Llegando al complejo del hotel sí que está todo iluminado y es más fácil orientarse. Pasamos por recepción y hacemos el check-in. En este alojamiento tenemos desayuno y cenas incluidos. Nos dan dos habitaciones dobles tamnién espaciosas y con el añadido de que están comunicadas por dentro. No hay aire acondicionado pero estan bien ventiladas (hay telas mosquiteras alrededor de las camas) y los ventiladores del techo son muy efectivos. Sin grandes lujos pero muy funcionales.
La cena está muy bien y pedimos variado; esta vez Laura no puede resistirse y se pide su primer plato de espaguettis boloñesa. Antes de la cena hemos conocido al Ranger con el que haremos las excursiones por el parque Bukit Lawal los próximos tres días y nos hace un adelanto de la primera excursión, la de mañana. Repasamos el equipo y la ropa que hay que llevar y los horarios previstos, con arranque a las 07:30 hrs ya desayunados. ¡Poca broma que esto arranca de verdad mañana!