25 de junio de 2026

INDONESIA EN FAMILIA: LLEGADA A MEDAN

Este año hemos decidido viajar de nuevo al continente asiático y también volver a viajar justo al terminar las vacaciones escolares. Los niños ya participan de la elección del viaje y preferían viajar al principio del verano. Entre todos decidimos viajar a Indonesia, un país al que nosotros fuimos en el año 2007 en un viaje de buceo con Enric y Toñi, de Thalassa. Entonces buceamos en Sulawesi (Isla de Banka y Parque de Bunaken, de las Islas Célebes ).

Como durante el año vamos muy atareados tanto con el trabajo como con los niños y las extraescolares, esta vez decidimos recurrir a la plataforma de EVANEOS para que nos ayudaran con la planificación del recorrido y las reservas de alojamiento y de traslados internos. La verdad es que estuvo muy bien hacerlo pues enseguida nos pusieron en contacto con una agencia local y con Marco, nuestro agente. Son especialistas en crear viajes personalizados según demanda y pudimos organizar uno a medida. Le pedimos evitar zonas muy concurridas por las fechas, priorizando naturaleza y playas, y durante 2-3 semanas intensas de intercambio de ideas le fuimos dando forma.

Fijamos nuestras salida para el miércoles 24 de Junio. Los vuelos internacionales sí que los tuvimos que reservar nosotros. Menos mal que Fani es toda una experta. Tuvimos un momento de crisis ya que cuando estábamos a punto de comprar los billetes estalló el conflicto bélico en Oriente. Menos mal que aún no los habíamos reservado ya que la elección inicial era con compañías árabes. Al final, tras esperar unos días y un nuevo estudio conseguimos reservar la ida con Turkish Airlines haciendo escala en Estambul y la vuelta desde Singapur (Malasia) a Barcelona con vuelo directo. Nos salió un poco más caro pero con buenos horarios.

Tras comprobar que estábamos al día de las vacunas, compramos el Malarone para poder hacer la prevención de la malaria durante el viaje. El visado no se puede hacer antes de 3 días de la salida por lo que tuvimos que dejarlo para el final. Marco nos pasó el enlace de la página oficial y la verdad es que tiene un funcionamiento sencillo y nada farragoso. Pedimos el B1 que permite una estancia de 30 días y cuesta 29 euros por persona. El seguro de viaje lo pillamos con Intermundial.

Salimos desde Barcelona la tarde del 24 de Junio con tiempo matinal para cerrar maletas y revisar que no nos dejamos nada. Mima y Nala ya están colocadas en sus respectivas residencias de verano ( Mima con los papas de Jordi) y Nala con Patas Locas en Riudoms. Salimos de casa pronto (a eso de las 14:30 hrs) porque nos da un poco de miedo pillar retenciones de vuelta a Barcelona y porque somos muy histéricos.

El primer vuelo sale a las 19:00 hrs y tiene una duración de 3 horas y media. En Estambul tenemos apenas 2 horas de conexión pero no hace falta pasar  ningún control de seguridad ni de pasaportes: desde el mismo corredor de salida del avión ya nos permitieron acceder a la sala de espera con las puertas de embarque. Sorprende que hay muchos vuelos nocturnos previstos, gente por todas partes y muchas tiendas abiertas (¡muy diferente de Barcelona donde por la noche parece que se apaga la vida la vida dentro del Prat!).

El segundo dura unas 11 horas. Conseguimos dormir a ratos y pasamos de la cena (¿alguien tiene hambre a las 03:00 am?). Los niños se las ingenian que no veas: Laura estirada con la cabeza encima de Fani y David estirado en el mismo suelo, frente a los asientos.

 Llegamos al aeropuerto de Jakarta a eso de las 18:00 horas sin sobresaltos. Como llevamos ya pagada la VISA y también tenemos hecha la Declaración de Aduanas, pasamos los controles en un periquete. Recogemos maletas y para el Hotel FM7 a pasar la noche. Tenemos el tránsfer incluido en furgoneta compartida pero son apenas 15 minutos. El hotel es una pasada: instalaciones de lujo, gimnasio, piscina cubierta, habitaciones muy espaciosas (nos asignan dos dobles enormes) y restaurante a la carta con mucha variación. Pedimos a nuestro antojo y nos pusimos las botas ( 44 euros los cuatro, que no es caro dado el nivelón del local y los precios que barajamos en España). Dormimos a gusto y sin muchos problemas de jet lag: la diferencia con España es de tan solo +5 horas.

Por la mañana superdesayuno en el hotel y salida otra vez al aeropuerto de Jakarta aunque esta vez a la Terminal 1, la de los vuelos Nacionales. Tenemos uno reservado a Medan a las 10:05 horas que ya nos habían retrasado una hora y que comprobamos que sale otra hora más tarde. Nos da tiempo en la sala de espera de disfrutar con Laura de una jornada del Mundial apasionante con dos partidos de liguilla en directo y en 2 pantallas simultáneas. Llaman la atención los aires acondicionados en este país con el termostato a 19º.

Llegamos a Medan a eso de las 13:00 hrs y tenemos un bonito Comité de bienvenida con Eco (el agente de Mimpi Nusantara ) e Hirule (el conductor con nombre a los Legend of Zelda). Nos obsequian con regalos: bolsas de trapo con botellas metálicas reciclables, gorros, abanico, pareos y un pañuelo). Con Eco aprovechamos para sacar efectivo en un cajero ATM. Este año nos curamos en salud (nada como ir ganando experiencia). Por un lado con tarjeta REVOLUT: es un monedero que te permite almacenar y sacar dinero sin comisiones. Por otro lado tarjeta Hola Fly para Internet y llamadas.

El traslado en coche nos lleva más de 3 horas. Paramos prontito para comer en un restaurante local: aquí sí que sufrimos bastante. Nos llenan la mesa de diferentes platos, con muchos de ellos especiados y picantes. Hacemos lo que podemos. Algún plato es aprovechable y tenemos el socorrido arroz blanco. El contraste con nuestra gastronomía ya es muy exagerado y nos recordó un poco alguna que otra comida en China. Y el agua no viene embotellada por lo que renunciamos a ella y nos lanzamos a por las botellas de agua obsequio de la agencia. Le explicamos a Eco que preferimos experiencias algo menos “arriesgadas” y nos dice que estemos tranquilos y que nos buscará sitios más “internacionales”; nos adelanta que la comida en el hotel será más de nuestro gusto.

Llegamos al hotel de noche. Hay que cruzar el río Landak por una pasarela bastante estrecha y poco segura, caminando. Nos acompañan Eco y un par de porteadores que cargan las maletas sobre el hombro. Esta todo muy oscuro y es difícil hacerse una idea del lugar. Llegando al complejo del hotel sí que está todo iluminado y es más fácil orientarse. Pasamos por recepción y hacemos el check-in. En este alojamiento tenemos desayuno y cenas incluidos. Nos dan dos habitaciones dobles tamnién espaciosas y con el añadido de que están comunicadas por dentro. No hay aire acondicionado pero estan bien ventiladas (hay telas mosquiteras alrededor de las camas) y los ventiladores del techo son muy efectivos. Sin grandes lujos pero muy funcionales.

La cena está muy bien y pedimos variado; esta vez Laura no puede resistirse y se pide su primer plato de espaguettis boloñesa. Antes de la cena hemos conocido al Ranger con el que haremos las excursiones por el parque Bukit Lawal los próximos tres días y nos hace un adelanto de la primera excursión, la de mañana. Repasamos el equipo y la ropa que hay que llevar y los horarios previstos, con arranque a las 07:30 hrs ya desayunados. ¡Poca broma que esto arranca de verdad mañana!


26 de agosto de 2025

HASTA SIEMPRE TRIBU

Ha llovido intensamente toda la noche, como si faltara cielo. Cuando desayunamos no lo sabemos, pero por culpa de la lluvia ha habido un desprendimiento que ha cortado la carretera por donde tenemos que ir a San José. Toca despedirse del caribe. Hoy nos vamos a la Capital, a conocer su mercado y a hacer las últimas compras. La teoría era que tardaríamos unas 5 horas. La práctica es que tardamos 9. La carretera está desviada a causa de un desprendimiento debido a las lluvias de anoche. 

A pesar de todo, Giovanni es un gran conductor y se enfrenta con una sonrisa a las horas de viaje. Comemos por el camino en un bar a pie de carretera con unas vistas de impresión, el Rancho de Macho. Su especialidad: la carne, obvio. El café: ahí va la foto. 



Los cambios de planes nos hacen llegar a San José a media hora del cierre del mercado. Saltamos, literalmente, del bus. Muchos de los puestos están cerrando. Lo poco que vemos nos parece un poco poco artesanal, la verdad. Acabamos pronto con las compras y de ahí, saltamos d enuevo al bus, literalmente, para llegar al Hotel en Alajuela, La Rosa de América, que es absolutamente impresionante. La habitación tiene una cama de 130 y dos literas, un pequeño vestidor y unos jardines preciosos. Nuestra primera noche en Costa Rica debería haber  sido aquí, pero Abel nos confiesa que estaba lleno y no pudo conseguir habitaciones para todos. Bueno, estamos ahora, que es lo que cuenta. 
Cenamos en el restaurante. Es nuestra última cena en Tribu. Mañana, salimos de forma escalonada, en horarios diferentes ( aunque nosotros coincidimos con 3 de las familias ). Somos los que más tarde saldrán ( nuestro vuelo con Avianca es a las 16:45h ). Nos veremos obligados a pasar la mañana en este hotel. Confesaremos aquí al resto del grupo, que Jordi, Mariel, Maite, Cris y yo, recibimos un masaje ( en plan profesional, ehhh!!!) de Abel. Así que listos para la vuelta!!



Toca procesar todo lo que hemos vivido, tanto de forma individual como en grupo. Ha sido una experiencia inolvidable. Costa Rica tiene una biodiversidad que en pocos lugares hemos visto. Hemos sido testigos de momentos increíbles. Hemos tenido la suerte de tener una playa caribeña para nosotros solos, de pasear bajo un cielo estrellado sin fin, de correr bajo la lluvia torrencial tras un baño termal, hemos volado entre árboles y bajado por las aguas de un río celeste. Hemos dormido con murciélagos y liberado tortugas al mar. Y lo más importante: no nos ha mordido ninguna serpiente venenosa. 

Gracias Tribu por acogernos en este viaje tan bonito. Gracias por la compañía, los amaneceres improvisados, las risas de las motivadas  y el chocolate caramelizado. Gracias Luis por tu magia y Abel, por tu libertad. 

Faltan Mariel y Julieta ( la más pequeña e intrépida del grupo ) que ya se ham ido a dormir y Saül ( creo que ya se ha ido a dormir también auqnue nunca sabemos dónde está : ) 


Nota: la vuelta fue interminable. Vuelo con Avianca vía Bogotá, hasta Madrid y tren desde allí hasta el Camp de Tarragona. En Atocha nos despedimos de Maite y Saül, que han coincidido con nosotros en el vuelo. retrasaron el primer vuelo por la lluvia ( aunque no mucho, con lo que no perdimos el enlace ). 

La Tribu, nuestra tribu: 

Alba, Oscar, Blas y Mario 

Paco, Cris y Miguel

Jordi O, Nuria y Axel

Nosotros 

Maite y Saül

Mariel y Julieta
Añado aquí, nuestro itinerario: https://www.polarsteps.com/fanimartinez/20361585-costa-rica

25 de agosto de 2025

EL JAGUAR Y LA PLAYA PUNTA UVA

Teníamos previsto ir mañana a conocer el Jaguar Rescue Center, pero con Abel decidimos cambiarlo a hoy, para tener más tiempo mañana para ir al mercado de San José, y hacer algunas compras en nuestro último día en Costa Rica. Dejar eso para el mismo día que teníamos que coger el vuelo no nos entusiasmaba. Además, como salíamos en diferentes horarios pintaba a caos. 

Asi que hoy nos dirigimos a este curioso parque donde conocemos de mano de nuestra guí ay voluntaria María, la historia de algunos d elos animales que acogen aquí. A pesar de lo que nos parecía al principio, no, no hay jaguares. Antes de convertirse en lo que es hoy en día, el centro era en realidad la casa de un Italiano y una Alemana que decidieron asentarse en Costa Rica. Como eran amantes de los animales, les daba por acoger a cualquier bicho que lo necesitara. La casa fue conocida como la casa del Jaguar, porque los vecinos confundieron un ocelote con un jaguar, de ahí el apodo de la casa. Finalmente, el gobierno obligó a los inquilinos a oficializar el centro como tal, un centro de rescate de animales. Hoy en día, disponen de hospital, centro de rehabilitación y acogida, ayudas del gobierno, varios proyectos de protección ( como aislar cables eléctricos ) y voluntarios. 

Una de las funciones del centro, además del rescate y cuidado de animales, es el de concienciar y educar a la población. Los animales salvajes no son mascotas, así que nada de selfies ni carantoñas. 






Algunas de las historias eran muy conmovedoras: monos prisioneros a la merced de las monedas de los turistas, papagayos con clavículas fracturadas, electrocuciones accidentales, anzuelos... los animales eran rescatados y tras la rehabilitación son liberados a su hábitat, excepto algunos que no podrían sobrevivir por su cuenta. La visita cuenta con algún infiltrado inesperado.



No nos lleva más d eun par de horas. Tras el café, nos ponemos los bañadores y pasamos el resto del día en la playa, en concreto, la Playa Punta Uva, donde improvisamos una comida con tonterías; patatas, patacones, tortitas, sandía y mamones. 

Para hablar de la playa os pongo fotos y ya, porque es una de esas playas de postal que recordaremos siempre. Nos sorprende que hay poca gente. Giovanni consigue un par de sillas para los Jordis y el resto no ssentamos en un árbol caído y en la arena. Los niños, supongo que están en al agua, porque han desaparecido de la arena en tres segundos. Muy cerquita hay un bar que llevan unos argentinos, donde nos recuperamos del calor. 

Nota: en Costa Rica el lavabo es la pica donde se lavan las manos, no el inodoro. Lo digo porque cuando dije que necesitaba un lavabo porque a Laura le urgía hacer sus mayores, me miraron con cara de espanto ;)








La idea es quedarse a ver la puesta de sol, que es sobre las 17:30h, pero no parece que las nubes vayan a dejar que eso pase, así que decidimos volver antes al hotel. Pedimos comida para llevar en un restaurante. Tardan una eternidad pero decidimos organizarnos. Mientras unos se quedan en el hotel poniendo la mesa, el resto nos vamos a buscar la comida, a ver si así aceleran. Y no, no aceleran. Cuando lleganos al hotel, todo está listo. Cae un chaparrón ( de los pocos que cae durante el viaje )

Mañana nos toca ir a San José ( se calcula que 5h de trayecto ) para ir al mercado y despedirnos de este país que tanto nos está enamorando. 



24 de agosto de 2025

LOS BRIBRI: 5 HORAS CON LUIS

Nos despedimos de Cahuita. Hoy nos trasladamos a Puerto Viejo, también en la costa caribeña costrricense. Por el camino haremos una pequeña parada para conocer a los Bribri, una comunidad indígena que nos enseñará de dónde sale el chocolate ( en realidad, uno de los grupos indígenas más grandes del país ). Su organización es matrilineal ( sí, la filiación se trata por la linea materna ) y con una fuerte conexión con la naturaleza, como descrubiríamos más adelante. 

Llegamos a lo que se llama Ebais Rancho Grande, donde nos acoge Luis, un Bribri. No esperamos pasar aquí mucho rato aunque sí tenemos la impresión de que nos saltaremos todas las normas de sanidad que se le recomiendan al viajero. Lo primero es cruzar un viejo puente oxidado, con algún que otro socabón. 




                                                 

En el Rancho nos han dispuesto unos bancos al rededor de una mesa central ( en plan profesor de escuela ) que está llena de potingues y botellas con contenido misterioso. Tras las presentaciones y los juegos, Luis nos explica la historia de sus dioses y la relación que tienen con la comunidad indígena Bribri. Descubriríamos más tarde, que Luis es un verdadero showman. 



Al principio, nos parece muy interesante, pero cuando nos hace probar algunos de los contenidos de algunas de esas botellas misteriosas... bueno, si Julieta  (la más pequña del grupo ) aguanta, los demás también. Pra la tos, el dolor menstrual, el dolor de cabeza, las picadas, la leucemia y otros usos medicinales. Luego toca salir al escenario. Los niños y Nuria, acaban de conejillo de indias. Es difícil no reir a carcajadas. 


Saül

Julieta


Tras los juegos, las pinturas naturales, los collares mágicos y el calor, toca ir a preparar chocolate. Desde la planta ( que consigue abrir Jordi Orte con su superfuerza ), pasando por el tueste de las semillas ( que probamos en todas sus fases, pasando del sabor un tanto agrio de la semilla cruda y pringosa, al sabor del chocolate ), llegamos al proceso de molerlas, hasta conseguir una pasta que es...chocolate !!!!



Mario y Axel




Tras el calor del fuego y el olor a chocolate, nos toca comer. Nos presentan en una hoja de plátano que hace de plato, arroz con verduras y pollo, y zumo de guayaba. Muy resultón. 


Y son más de las 15h. Mientras comemos pienso que mañana todos tendremos diarreas, fiebre o dolor de estámgo, pero no, tranquilos, todos bien. Y es que tras la comida empieza otro juego: toca hace runa cata de chocolates. Jugamos a ver quíén adivina antes de qué es: coco, vainilla, jengibre, chile, piña... adivina quién quería repetir el de chile...Mario! El sabor más interesante fue el de cannabis ( sólo para adultos ). 

Como era de esperar, nos venden pequeñas porciones. ¿ Cómo resistirse ? 
Salimos de allí después de 5 horas con Luis y su familia, acalorados pero agradecidos por la peculiar experiencia. 


Giovanni nos espera en el bus para ir hasta Puerto Viejo donde nos alojaremos en el Hotel Bambutel, más lejos de la playa pero con habitaciones mucho más amplias y ésta vez sí, cuádruples. En la habitación de Alba, incluso tienen un deshumidificador y un pequeño tendedero. 

Lo primero es probar la piscina, claro. Luego nos arreglamos ( Alba guapísima con su vestido ajustado ) y salimos a dar una vuelta por el pueblo. La zona turística es un poco guiri, pero no deja de tener una esencia afrocostarricense que nos encanta. Nos desperdigamos un poco y tras unas compras algo impulsivas, cenamos en un bar frente a la playa. Una noche más en el caribe. Plan de mañana: ir por la mañana a la Reserva del Jaguar y después nada. ¿ Nada ? Pues a la playa !!!