26 de julio de 2014

EL FAST FOOD FESTIVAL DE STAVANGER

25 y 26 de Julio del 2014

Salimos temprano y cogimos el metro para ir a la estación central. Una vez allí buscamos el bus de la compañía Flygbusarna que nos llevó al aeropuerto de Arlanda. En una hora y media ya estábamos en Stavanger, donde recogimos el coche de alquiler; un skoda octavia con un maletero enorme; casi que podíamos haber dormido en él...

Llegamos al hotel más tarde de lo previsto. Decidimos fiarnos de la recepcionista que nos dijo que sólo se tardaba 30 min en llegar al centro de la ciudad caminando. Todo tan verde, tan bonito, con sus jardines y parques, su lago y su bosque, sus casitas de madera, su carril de bicicletas...tardamos casi una hora en llegar. Así que en lugar de comer más bien merendamos. 
Estábamos exhaustos pero como los peques dormían tampoco podíamos parar a comer hasta que se despertaran. 

Esperábamos encontrarnos con un tranquilo pueblecito costero, con más o menos gente dependiendo de los cruceros... y nos encontramos con el puerto con más movimiento de Noruega. Nuestra llegada coincidió con el Fast Food Festival. Decenas de puestecillos salpicaban las calles del puerto, viniendo desde diferentes partes del planeta, con la intención de exhibir su comida rápida; India, Tailandia, América, España, Amsterdan... hot dogs, hamburguesas, gofres, helados, churros, fresas con chocolate, pankekes, kebabs, nubes de caramelo, cerveza, cerveza, cerveza...y gente, mucha gente.  


 
 

Incluso había barcos atracados, llenos de mesas para comer y donde podías subir sin más. Nosotros dimos una vuelta y huímos rápido hacia las calles menos abarrotadas. Casi no se podía ni caminar. Además, yo tacones, lo que se dice tacones, no llevaba...


Acabamos cenando en un local cerca del lago donde había tapitas españolas... de momento, no probaríamos el famoso salmón noruego. 

Al día siguiente volvimos en coche. En el puerto nos esperaba el barco de la compañia Fjord para visitar el famoso Fiordo de Lysefjorden con su principal atracción, el Preikestolen o púlpito; una impresionante roca de superficie plana de 25x25m2 que se laza a más de 600m sobre el fiordo.
Las vistas desde arriba son espectaculares, pero suponen 2h de caminata desde el parquing y está prohibido ir con niños de menos de 7 años...así que decidimos verlo desde abajo. 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Los paisajes nos han impresionado. 

Por la tarde,después de comer la hamburguesa más cara del mundo, hemos paseado por el casco antiguo de la ciudad. Como todos estaban en el festival, ha sido un paseo muy tranquilo.

Acabamos cenando salmón en un restaurante italiano... curioso pero buenísimo! Nos lo merecíamos..


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

24 de julio de 2014

LA ESPADA QUE MATA AL DRAGÓN

Nuestro último día en Estocolmo. Toca levantarse un poquito más tarde ( generalmente la hora la escoge Laura ). Desayunamos té con tostadas con philadelfia. David se toma un supertazón de leche con colacao y galletas y Laura sus cereales. Cada vez hay que cantarle y hacerle más gracietas para que coma. 
Salimos y vamos a nuestra parada de metro mientras David dice que hoy sólo quiere subir en metro y nada más... le encanta. 
Nos bajamos en el barrio de Gamla Stan, el centro, donde además de la Plaza Mayor está el Palacio Real. Pasamos del cambio de guardia Real ( dura más de una hora y es a pleno sol ) y decidimos entrar a visitar el Palacio. Las estancias, salas y salones convenientemente expuestos, con sus carteles de prohibido pasar y prohibido hacer fotos. Pero bueno, al final siempre se te escapa alguna. A David no le ha interesado demasiado. Y como un niño aburrido pesa mucho, me he inventado la historia de que teníamos que encontrar la salida porque nos habíamos perdido en ese castillo tan grande...
Hemos tenido que dejar el carro de Laura en el hall. No está nada preparado para niños. Ni siquiera hay cambiador en los lavabos. Qué lejos estamos de los castillos del Loira.








Visitamos el Palacio en dos partes; la primera antes de comer ( las dependencias ) y la segunda después de comer en un pequeño local perdido entre las callejuelas del Gamla Stan.

La segunda parte de la visita la hemos concentrado en ver el tesoro ( básicamente las coronas y armas de los reyes ) y parte del castillo que se descubrió bajo el Palacio.

David nos ha preguntado al ver los tesoros: - dónde está el dragón que han matado con esa espada? Así que lo hemos buscado en las mazmorras del castillo. Cuando ha visto el dibujo de un dragón en las escaleras que bajaban a los sótanos me ha dicho: - mamá, esto es increíble!!!
Después paseo obligado por las callejuelas del centro. 


 
 

Mañana nos vamos a Stavanger, Noruega.

23 de julio de 2014

EL HUNDIMIENTO DEL VASA

Aquí amanece a las 4 de la mañana...

Es nuestro segundo día en Estocolomo. Hoy no tenemos las ideas claras sobre cómo distribuir nuestro tiempo. Nuestra intención es ir al ayuntamiento y luego al barrio de Gamla Stan, digamos, el centro. 
En el ayuntamiento decidimos no subir los 365 escalones de la torre con los peques, ni tampoco lo hacemos por turnos... hace demasiado calor para empezar así el día.


 
 
 

En lugar de eso, nos dirigimos caminando al Palacio Real, donde tenemos la suerte de tropezar con el cambio de guardia. Después comemos en un pequeño restaurante vegetariano con los peques, para reponer fuerzas ( aquí las distancias son considerables ). Lo encontramos por casualidad. Nos gusta porque no hay demasiada gente y parece un lugar tranquilo en mitad de las abarrotadas calles el Gamla Stan.


Después de comer, subirnos de nuevo al barco para ir al Museo Vasa, también en la Isla de Djurgärden. En principio, queríamos ir mañana por la mañana, temprano, para no soportar las largas colas de hasta 2h de turistas cámara en mano. Pensamos que después de comer a nadie le apetece ir a un museo. Y acertamos. Qué suerte!!

 
 
 

El museo es en realidad una excusa para mostrar el barco antiguo de madera más grande del mundo conservado hasta la fecha. La historia de su hundimiento es un poco cómica.
Se hundió en el puerto de Estocolmo en agosto de 1628, antes de zarpar al mar y por culpa de unas ráfagas de viento. Pasó en la bahía unos 333 años y los trabajos de recuperación y restauración del barco fueron impresionantes. Se rescató en 1961.
El museo explica la historia del barco, de la época y de su restauración. No creo que volvamos a ver algo así de impresionante en ningún otro sitio.