Toca madrugar un poco. Nuestro conductor está esperándonos para cargar mochilas y maletas y salir en dirección al aeropuerto de Surabaya. Son unas 2.5 h de coche hasta el aeropuerto, con 30 larguísimos minutos iniciales de curvas, así que, por si acaso, me tomo la biodramina, que me conozco.
Como volamos a Lombok en un vuelo doméstico, con 1.5 h antes para el check-in será suficiente. No vamos con mucho tiempo de sobra, pero llegamos. El desayuno lo hacemos en el coche en marcha porque no nos da para más. El vuelo, para nuestra sorpresa, dura solo una hora y no dos como pensábamos. Resulta que en Lombok es una hora más tarde que en Bromo.
Nuestro guía nos espera para recogernos. Al principio, hay un poco de confusión porque los guías esperan a la salida del aeropuerto, pero después de haber pasado la cola de taxis que intentan que te vayas con ellos. Del aeropuerto al hotel tenemos unas dos horas más, así que decidimos parar para comer. El guía nos lleva a un modesto restaurante a pie de playa para comer lo que sea, algo rápido, ya que tenemos unas ganas locas de llegar a nuestro primer hotel de playa. Al entrar, un chico nos abre una nevera y nos pide que escojamos el pescado que nos vamos a comer, sí, en efecto, del mar al grill. Escogemos uno que acaba pesando 1600 g para los 4. Lo acompañamos de verduras y patatas fritas. Mejor pongo una foto porque no sé cómo explicar lo bueno que está.
Después de comer llegamos al hotel (Living Asia Resort and Spa Lombok). A pesar de lo rimbombante del nombre, no es tan chulo como el de Omah, pero tiene piscinón que asoma a la playa, que es también espectacular. Tenemos toda la tarde y el día de mañana entero para aclimatarnos (no sé si lo vamos a conseguir).
Pasamos la tarde paseando por la playa. El cartel de: "Cuidado, fuertes corrientes" y la bandera roja nos echan para atrás los planes de bañarnos y ya hemos aprendido que con el mar no se juega.
De todas formas, pasamos un rato en la piscina, así que ni tan mal.
El hotel está en la costa oeste de Lombok, así que nos toca aguantar la impresionante puesta de sol en el mar; así que ni tan mal. En nuestro ranking de puestas de sol está entre las de Meteora en Grecia y las de Madagascar.
La cena la hacemos en el restaurante del hotel. Como es viernes, toca tema: barbacoa y música en directo. Nos cobran unos 70 € a los 4, lo cual es bastante para los estándares del país, donde hemos estado comiendo por unos 30 € aproximadamente los cuatro.




No hay comentarios:
Publicar un comentario