24 de septiembre de 2014

LOS PRIMEROS PASOS DE LAURA

Por fin, los primeros pasos de Laura. Ahora tiene 17 meses. Ha tardado un poco. Bueno, eso si tenemos en cuenta las opiniones de los expertos mundiales en lo que se supone que es normal. A mi, sinceramente no me ha preocupado en absoluto el tiempo.  Creo que cada niño tiene un ritmo,  igual que lo tenemos los adultos. Ademas, por qué negarlo, me encanta ver gatear a mi niña!


Pero ha llegado su momento.  Nuestro momento. Porque es genial ver su cara de felicidad al conseguir dar sus primeros pasitos. Los ojos se le iluminan y a mi el corazón se me llena.




Felicidades bicha!



12 de septiembre de 2014

READY, STEADY AND GO

Lista para la guardería. 
No es una novata; ya con 9 meses estrenó la clase de las tortugas. 
No solía llorar cuando la dejaba por las mañanas y sonreía y estiraba los brazos al verme por las tardes 
( casi siempre ). Se mostraba abierta y curiosa y casi siempre estaba de buen humor. 
Ahora con 17 meses, a punto de arrancar a caminar, está lista para su segundo curso.
En las jornadas de puertas abiertas la llevamos juntos para pasar un rato en la clase. Las profes se han pasado el verano trabajando y han dejado la guardería preciosa. Todo está lleno de color y una energía positiva lo inhunda todo.
Laura  lo va a pasar genial!!

8 de septiembre de 2014

FELIZ 4 CUMPLEAÑOS DAVID

Por fin!
Este año celebramos el cumpleaños de David en casa. 
A simple visa podría parecer algo normal, pero mi casa es tan pequeña que conseguir meter a 11 adultos y 3 niños en el mismo espacio tiene mérito. Hemos conseguido más espacio cambiando los muebles de sitio y comprando un sofá nuevo, uno que no pareciera un elefante. Bueno, el caso es que me ha hecho especial ilusión. 

Ha sido una fiesta más bien familiar. Todavía no estoy preparada para celebrar una fiesta con 24 niños y 48 padres, con 24 regalos y montones de comida. No soy tan estupenda.
Pero estamos con la gente que más quiere a David: los yayos, los titos y su primo Hugo, con quien siempre quiere estar. Es curioso como han aprendido a jugar juntos. Se imitan en lo bueno y en lo malo. Es muy divertido verles cuchichear para que no les oigamos. ¿ Qué planearán ?

Ha hecho mucho calor pero eso no ha hecho que los niños no lo pasaran genial. David se ha divertido mucho soltando globos a medio hinchar  para ver en qué cabeza caían. 

Además, se podría decir que la fiesta ha durado toda la semana ( como las fiestas mayores ): Port Aventura, Costa caribe, playita con los yayos, primera clase de natación, paseo en bici y rebolcón de arena.

4 añitos y ya piensa que es mayor, sobretodo porque ya llega al fondo de la piscina con la punta de los pies y la barbilla bien alta,  porque puede correr más deprisa, escoger su ropa o cuidar a su hermana pequeña. 
Es capaz de convencerte con su labia y usa frases como - mamá, esto no me parece bien; mamá, qué te parece esta idea o mamá, te quiero decir una cosa - 

A veces es muy testarudo, incluso obsesivo. Al principio eso me preocupaba mucho, pero supongo que es normal que cuando aprende una cosa nueva, quiera reproducirla siempre igual para sentirse más seguro. Y no hay que olvidar que nosotros debemos tener la paciencia y la voluntad de entenderle, de saber cómo se siente ante determinadas situaciones, de ayudarle a gestionar sus emociones. 

4 añitos...y ya ha estado en Islandia, Brasil, Bélgica, Francia y Noruega.

Felicidades David!!!!
Te quiero bichito!!!

 
 
 



8 de agosto de 2014

EL PAPEL DEL TAXI

Volvemos a casa. Normalmente no es un día para contar muchas cosas, pero  eso es cuando todo va según lo previsto. Y es que ha sido un día raro. Primero nos enteramos de que la compañía de autobuses que va de Oslo al aeropuerto de Rygge ha quebrado. 300 noks a la basura, porque ya habíamos comprado los billetes por Internet desde la página de Ryanair. Ahora hay otra compañía en su lugar pero ya no nos fiamos.

Decidimos ir en tren. Cuando por fin conseguimos encontrar en la estación ( es enorme ) dónde se compran los tickets, nos dicen que la línea está en obras. En su lugar, han dispuesto en el andén 19 unos autobuses. Compramos los tickets. Cuando llegamos al andén 19, nos miran primero a nosotros, y después a los peques, y nos dicen que no tienen sillas para ellos y que no pueden subir.

Sobre las sillas de bebé: en Noruega tienen muy aprendido lo de llevar a los bebés en sillas homologadas. En Stavanger nos las vimos y deseamos para encontrar un taxi que quisiera subir a los dos peques. Nos negábamos a ir en dos taxis diferentes. Finalmente, un taxista acceptó llevar a Laura en su silla y a David sin ella.  Las llevan en el maletero.
En Flam, donde cogimos el autobús para ir a Gudvangen, la chica que nos vendió los tickets nos sacó de debajo del mostrador una sillita para Laura. Y por supuesto, obligadísimo llevar el cinturón. 

Como no me planteo abandonar a mis hijos en otro país pongo cara de bloqueo mental. Justo antes de la crisis de pánico nos dan un papelito que sustituye a los tickets del bus. Es el papel del taxi... con el que nos llevan al aeropuerto. Y lo mejor de todo, sin pagar nada de más ( la carrera salía por 1500 noks ! pero no nos toca pagar nada ).

Por fin llegamos al aeropuerto, comemos tranquilos ( nota mental: mi concepto sobre la tranquilidad es muy diferente desde que tengo niños ) y subimos al avión!





Las reflexiones las dejo para más adelante,  cuando haya tenido tiempo de asimilar todo lo que hemos vivido durante estos días con nuestros hijos, en uno de los países más bonitos que jamás he visto. Lo que sí puedo decir, es que he vuelto llena de energía,  con ganas de reír, gritar, correr y saltar. Lista para pasar más tiempo con mis niños.  Lista para seguir explorando. 

7 de agosto de 2014

EL SERVICIO DE EMERGENCIAS

Es nuestro segundo día en Oslo. Hoy nos vamos al Castillo de Akershus. Toca cuento de princesas, caballeros, reyes y dragones.Va a ser una dia genial. Hace sol, pero por si acaso nos llevamos los chubasqueros. Ya hemos apredido a no fiarnos de este cielo. 
Cogemos el metro sin validar nuestros tickets. Nadie lo hace. Suponemos que es porque hay obras y en todas partes las puertas estan abiertas. El metro de Oslo es una pasada. Las líneas están muy bien organizadas. En un mismo anden paran hasta 6 lineas diferentes, así que no necesitas moverte para hacer transbordos. Es más cómodo y práctico. Sólo tienes que estar atento  para no equivocarte de número de metro.
Nos bajamos y vamos directos al castillo. Las vistas desde las murallas son muy bonitas. Entramos y visitamos el castillo bajo las atentas miradas de los vigilantes de las diferentes salas. Los muebles de madera maciza, las sillas de alabastro y los tapices de las paredes son impresionantes.







La entrada cuesta 70 nok por persona. Los niños gratis. Tenemos la suerte de verlo casi sin gente, y eso lo hace más especial. Tras la visita nos dirigimos a los exteriores y decidimos hacer nuestro picnic en un banco al aire libre cerca del centro de visitantes. Y allí pasó lo que pasó: David se cayó al suelo mientras corría, con tanta mala suerte que se golpeó la cara con el carrito de Laura y se hizo un profundo corte. 
Pedimos ayuda en el centro de visitantes. Llamaron a un taxi y nos dijeron a dónde debiamos ir, al centro de emergencias de Storgata número 40. El trayecto en taxi se me hizo muy largo, aunque fueron sólo 10 minutos. En el centro, primero nos atendió un enfermero que hacía el triaje. Nos dio un número y nos indicó dónde esperar. La verdad es que en una hora ya estábamos fuera. Un par de puntos y listo. 
David lo pasó fatal, pero se portó muy bien. Todo un campeón!  Y yo me asusté mucho, aunque en todo momento tuve muy claro qué debía hacer.

Una vez pasado el susto, volvimos al centro. Oslo divide su centro en centro este y centro oeste. Entramos en una cafetería a tomar un merecido café y acabamos pidiendo limonada y unas fabulosas creps de chocolate,  fresas, plátano y avellanas... Perfecto. Por fin un momento de tranquilidad después del susto. Me dispongo a desenvolver mis cubiertos de la servilleta y entonces David me dice:

-Mamá,  te quiero decir una cosa.
-Dime- contesto yo.
-Tengo pipí. 

Después del descanso y de las meriendas de los peques, nos fuimos a ver el famoso edificio de la ópera. Es precioso y está ubicado al lado el mar por lo que las vistas son increíbles. El techo está inclinado de tal forma que se puede ascender por él ( incluso con un carrito de bebé ).







David volvió a caerse. Esta vez sólo se hizo un par de rozaduras...

En nuestro tercer día en Oslo vamos al  Vigelandsparken. Un parque lleno de estatuas, 212, que representan diferentes etapas de la vida. Con David hemos jugado a buscar nuestra figura preferida. Hace un sol radiante y el calor es sofocante.
Y por fin hemos podido hacer un pícnic sin abejas!







Mi preferida





La fuente


El monolito: 121 figuras humanas, 17 metros de altura.
Representa los ciclos de la vida y las relaciones humanas

La rueda de la vida: el ciclo eterno


picnic

El clan

El museo dedicado a Gustav Vigeland no lo hemos visto.
Preferimos volver al centro para ver el Palacio Real y sus jardines.




Yo paso el rato por el parque con David y paseo por la avenida mientras Jordi entra con Laura al museo Nasjonalsgalleriet para poder ver el famoso cuadro de "El grito" de Munch. Las medidas de seguridad son extraordinarias. Suponemos que después de que lo robaran en el 2004 no se fían de nada. Ni siquiera dejan fotografiarlo. Sólo puedes hacer fotos en el resto de salas pero en la Sala Munch está prohibido. La galería no es muy grande y si vas a lo esencial la puedes recorrer fácilmente en apenas una hora. Los cuadros expuestos son muy conocidos y vale la pena entrar. Y encima la entrada sólo cuesta 50 noks. La sala Münch es impresionante y tanto "El Grito" como "La Madonna" ( aunque con cristal de seguridad delante ) te dejan sin aliento.




La avenida Karl Johans Gate es la arteria pricipal de la ciudad y acaba en una colina donde se sitúa el palacio real. Está abarrotada de cafeterías y tiendas y hay gente por todas partes. 
En la plaza del teatro nacional,  David juega a hacer burbujas de jabón.



Volviendo a casa en metro

5 de agosto de 2014

DE VUELTA AL PASADO

Es nuestro primer día en Oslo. El apartamento está genial y Guri ha sido muy amable con nosotros. Me sorprende que ni ella ni Alex ( de Airbnb en Estocolomo ) hayan intentado investigarnos. Al fin y al cabo hemos vivido en sus casas durante unos días. Yo seguro que les haría a mis inquilinos un tercer grado ( sobre todo después de mis experiencias previas...). 

En fin, estamos en Oslo y como siempre, tardamos casi 2h en conseguir salir de casa. Cogemos el metro ( los tickets se compran en el super 7eleven que tenemos a la vuelta de la esquina y se validan al llegar ).
Nos vamos al puerto, justo delante del ayuntamiento,  para coger el ferry e ir a la Península de Bygdoy. Allí tenemos intención de ver el Museo vikingo ( Vikingskipshuset ) y el Norsk Folkemuseum ( un museo al aire libre que cuenta con construcciones de antiguas casas, graneros, granjas e iglesias noruegas, además de diversas exposiciones y trajes folclóricos ). Creo que Oslo podría ser la ciudad con más museos por metro cuadrado del mundo...

Decidimos empezar por el museo al aire libre porque no llueve, y no sabemos cuándo lo hará. 
Nos sorprende tanto que acabamos pasando en él todo el día. El parque tiene dos zonas diferenciadas: la primera repleta de granjas antiguas y casas en las que podíamos entrar, una iglesia de madera como la de Urnes o Borgund ( un regalo del Rey de Noruega al museo ), animales de granja ( vacas, caballos, cerdos, gallinas, cabras y ovejas ) y actores vestidos con trajes de la época. Todo en mitad de un paraje idílico de cultivos y bosques.

Vistas desde el ferry


















La segunda, es una ciudad, repleta de edificios antiguos: un banco, una casa particular, un estanco- tabaquería, una tienda de alfarería, una licorería, una cafetería...una gasolinera...y un edificio antiguo lleno de exposiciones y referencias al pasado a lo Cuentame. ¿ Os acordáis del teléfono de casa de vuestros abuelos ?







En el trayecto de vuelta al metro rodeamos el edificio del Ayuntamiento ( el Radhuset ) para verlo mejor de cerca. David se lo ha pasado genial y nosotros hemos acabado rendidos. Al mediodía hemos hecho pícnic ( a pesar de las avispas ). Esto de los museos al aire libre es un gran invento.