24 de junio de 2015

STINTINO

Día de ruta: Palau- Stintino
No hay mucho que contar. Los días de ruta son aburridos especialmente para los peques, aunque descubrimos que nuestros dotes para la música no están del todo mal. Nos pasamos el camino cantando y dando palmas hasta que se duermen ( cosa que no siempre pasa ). 
Esta vez pasamos del GPS y escogimos la ruta de la costa. Mucho mejor. Afortunadamente no tiene tantas curvas y eso, cuando vas con niños, se agradece. 
Antes de ponernos en marcha, decidimos hacer una visita rápida al famosísimo Capo d' Orso. No es más que una enorme piedra erosionada por el viento y que tiene forma de oso, claro. La verdad es que impresiona y además las vistas des del Capo son preciosas.. Te cobran una entrada simbólica de dos euros ( parking aparte ). El calor es insoportable pero supongo que si lloviera también nos quejaríamos. 









Llegamos a Stintino por la tarde. Por fin conoceremos la playa de la Pelosa, aunque eso mejor os lo contamos en el siguiente post. 

23 de junio de 2015

EL BARCO PIRATA DE PALAU

Toca excursión en barco des de Palau. En el puerto hay un montón de chiringuitos que ofrecen a los turistas tours de un día. No somos amantes de estas cosas, ya que implican horarios, pero entendemos que si queremos ver las diferentes calas en un sólo día no hay más remedio. 

Básicamente todos incluyen lo mismo: rutas por algunas de las calas con paradas para poderte bañar y la comida (pasta por supuesto). El precio varía en función de la capacidad del barco: cuanta más gente, más barato. Nos decidimos por un barco pequeño con capacidad para doce pasajeros. Nosotros ya somos cuatro así que no nos pareció demasiado. Y no nos equivocamos. 

Laura no dejaba de decir que estábamos en un barco pirata y David disfrutó muchísimo. Espero que esto compense las horas de coche que les hacemos pasar.
Mejor un resumen con fotos: 



















David pudo nadar des de la playa hasta el barco bajo la estrecha supervisión de todos los pasajeros. Supongo que debían pensar que estábamos un poco locos por viajar con niños pequeños. 
Tranquilos yayos: no los perdemos de vista ni un momento. Eso explica que no tengamos problemas de insomnio. 





Pasamos un día genial. No esperábamos encontrar unas playas tan bonitas. 

22 de junio de 2015

ISLA CAPRERA

Si decidimos venir a Palau fue porque desde aquí se puede visitar el Archipiélago de la Maddalena. Se trata de un Parque Natural que consta de varias islas. La Maddalena es la única que está habitada. Desde Palau salen ferrys cada 30 minutos hasta la Maddalena y desde allí, se puede ir en coche hasta isla Caprera. Para ver el resto de islas es necesario contratar un tour en barco. No hace falta reservarlo con mucha antelación. Incluso podrías contratarlo el mismo día. Salen a las 10.30h y suelen incluir la comida y diferentes recorridos con paradas en distintas calas. En el puerto hay incontables operadores que ofrecen packs a los turistas. 

Nuestra intención inicial era visitar el primer día la Maddalena y isla Caprera, y el segundo contratar la excursión en barco para ver el resto. Ya sabemos de antemano que intentar hacer dos cosas el mismo día con los peques es un error, pero por intentarlo...

Cogemos el ferry que tarda unos 20 minutos. 



Al llegar al puerto decidimos ir primero a isla Caprera. Es menos turística y no hay ni un solo chiringuito de souvenirs, a diferencia de la Maddalena que parece Salou a lo italiano. 
Una carretera estrecha une las dos islas. Caprera está llena de pequeñas calas de aguas cristalinas, bosques de pinos y piedras erosionadas por las fuerzas del viento y el mar. Hay pocos turistas y se agradece. Tiene una carretera llamémosla principal, que está asfaltada. Y un montón de pistas forestales que es imposible recorrer. Pero merece la pena. 







Acceder a esta cala nos costó lo nuestro, y eso que estaba a pie de carretera. Lo difícil es aparcar sin que el coche caiga por un terraplén. Pero lo conseguimos y es absolutamente increíble. Sólo tuvimos tiempo de bañarnos en una cala y después comimos unos panninis en un bar. No pudimos relajarnos demasiado en las amacas porque para nosotros eran amacas pero para los peques eran verdaderos columpios!


Después dimos un pequeño paseo en coche para ver las vistas. Como era de esperar, no nos dió tiempo de visitar la Maddalena.



21 de junio de 2015

LOS ESPAGUETIS DE CASTELSARDO

De Porto Torres a Palau
Día de ruta por la Costa Esmeralda

Los días de ruta suelen ser aburridos y pesados. Pero hacen falta. 
Nosotros partimos desde Porto Torres a Palau bastante más tarde de lo previsto; nada nuevo en realidad. GPS en mano escogemos la ruta del interior, pensando que sería un poco más corta. Falso. La carretera es estrecha y no se puede correr mucho, por no decir nada. Así que tardamos el doble de lo previsto. Las vistas, eso sí, merecen la pena. 
Paramos a comer en Castelsardo. A pie de carretera un pequeño y modesto restaurante, con una terracita exterior con vistas al mar que me parece tranquila. Y como necesitamos tranquilidad allá vamos. Hay pocas mesas. Poca gente. Perfecto. 


Comemos espaguetis. Típico. Laura está graciosísima comiéndoselos con las manos. Hace poco que hemos empezado a introducirle la comida sólida y es un desastre. Nos sorprende que tenga tanta habilidad. Ya nos habían advertido en la guardería que nos toma el pelo...




La verdad es que estuvo muy bien. Nos invitaron a un bol de fruta y tiramisú para los niños. De nuevo Laura se quedó con nosotros. Para los mayores trajeron un par de chupitos de limonchelo claramente digestivo y un par de chupitos de un licor típico de aquí, el mirto, claramente afrodisíaco..

Al llegar a Palau conocemos a Piera, nuestra amfitrona de Airbnb ( un portal de alquiler de apartamentos y habitaciones muy práctico ). Nos entrega las llaves del apartamento y nos enseña el tríptico de cómo se recicla. Según el día de la semana y del mes, se recogen el plástico,el papel o la basura orgánica. Casi se necesita una carrera universitaria para entenderlo. Se lo toman muy en serio aquí en este pueblecito. 
Por suerte, estamos justo al lado del puerto, así que después de instalarnos, decidimos dar un pequeño paseo. El puerto está lleno de pequeños puestecillos para turistas que ofrecen excursiones por el Archipiélago de la Madalena. Ese es el motivo por el que estamos en Palau pero mejor lo contamos mañana.

Palau





20 de junio de 2015

BARCELONA-PORTO TORRES

El barco de Grimaldi sale a las 22:30h. Hay que estar en el puerto dos horas antes para coger el boarding pass ( hasta aquí fácil ) y subir el coche al barco.
En resumen:
- Podríamos obviar el hecho de que no nos dejan ir a todos juntos en el coche. Bueno, nos encontraremos en la cabina del barco. Parece fácil. Así que después de deliberaciones no demasiado profundas decidimos que Jordi y David embarquen por la puerta de pasajeros, mientras que Laura y yo esperamos en el coche. 
- Podríamos obviar las dos largas horas de espera ( Laura tiene dos años y una paciencia que me parece infinita si tenemos en cuenta las circunstancias ).
- Podríamos obviar ( y eso que yo ya se lo advertí al mozo del chaleco amarillo que comprueba los datos del coche ) que el papelito de identificación que enganchan en el parabrisas saliera volando. 
- Podemos incluso obviar que cuando por fin estoy a punto de embarcar, deciden que primero pasen los camiones, que no son pocos.
- Lo que no podemos obviar es que un poco más y me mandan a Tánger. Menos mal que soy muy observadora y me doy cuenta de que voy en dirección opuesta a mi barco y me quejo a tiempo.

Al llegar al parking piso cinco, empieza en periplo de encontrar la cabina 8065. Los pasillos me recuerdan un poco a la película de El respalandor pero por lo demás la Suite Junior resulta cómoda y bastante espaciosa. Además incluye el desayuno.

David está superemocionado y Laura no para de decir que es un barco pirata.
Salimos a las 24h, aunque la hora prevista de salida eran las 22.30h. No importa. Ya estoy dentro. Cenamos en el camarote y dormimos como angelitos.




Al día siguiente la cola del desayuno es enorme, así que decidimos pedir cafés en una de las cafeterías y preparamos nosotros nuestro desayuno. No ha sido mala idea llevar una nevera con cuatro cosas por si acaso. El resto de la mañana disfrutamos de un paseo por el barco y de las vistas desde la cubierta.
Encontrar el coche y salir del muelle es bastante fácil y rápido si lo comparamos con la salida desde Barcelona.

Por fin estamos en Cerdeña!

22 de febrero de 2015

EL PATIO DE MI CASA

No, mi pisito de ciudad no tiene patio. En realidad solo tiene un balcón chiquitín. Pero da igual, porque para David, el parque de al lado de casa es en realidad nuestro  patio...y le encanta.